Un par de consejos para los iniciados en el montañismo

El montañismo es un deporte normalmente antecedido por otros similares de menor demanda física como el senderismo; también es posible que una persona con condición física quiera iniciarse inmediatamente en este deporte.

El montañismo tiene como característica permitir conocer locaciones menos comunes, que pueden disfrutarse de manera más directa y permite estar en contacto más legítimo con la naturaleza. Las locaciones comunes montañistas suelen ser altas montañas o sierras, por lo que deben tomarse medidas de seguridad.

Considerando el aislamiento que supone el montañismo, las medidas de seguridad implican atender temas como la alimentación, la hidratación, la seguridad y el modo de andar.

Hidratación y alimentación

A pesar de la altura y del posible buen clima, la hidratación tiende a ser un tema importante de cuidar; una de las razones es porque el montañismo es una práctica que es demandante físicamente, especialmente por enfrentar a las características de altura. Mantenerse hidratado garantiza que el montañista pueda darlo todo en cuanto a demanda física.

Los climas de altura, a pesar de la creencia popular, no siempre garantizan disponibilidad de agua mediante fuentes naturales como riachuelos, por lo cual, asegurar un suministro suficiente de agua es indispensable. La alimentación es igual de importante, pues el montañismo implica desgaste físico.

Es importante suministrarle al cuerpo los nutrientes necesarios para reponer los recursos usados durante el deporte; son recomendables los alimentos de alto valor energético, pues la energía es lo que más se gasta en el montañismo. Un ejemplo de este tipo de alimentos son las pastas, que, además, son de rápida digestión.

El modo de andar y la seguridad, para avanzar óptimamente

No se puede andar de la misma forma en cualquier tipo de relieve, así, por ejemplo, andar en la roca es ir a paso lento, que es suave pero constante. Existen razones de seguridad para esta forma de andar en áreas rocosas, y es que un andado rápido produce más desgaste muscular, que aumenta la probabilidad de accidentes.

En la nieve, de hecho, es más fácil andar comparándolo con la roca, especialmente si hay camino marcado por personas que transitan diariamente. Si el área nevada no es suficientemente firme, se pueden usar crampones para poder caminar. Un consejo es usar siempre los caminos establecidos por rutas frecuentes.

En la nieve, se puede andar con menos esfuerzo, pero también se está expuesto a accidentes; las rutas establecidas aseguran evitar zonas de riesgo.

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